Tesis junto a Helker en vivo

Una noche de retornos… Con vocalista nueva, volvió a sonar Tesis en vivo, demostrando que su energía en vivo sigue intacta.

La cita se dio en La Fundición, frente a la UNLaM en San Justo, en una fecha que se completo con Tiempos e Ironía como previa tuvo de plato fuerte a Helker, banda consagrada del metal vernáculo.

Esta presentación venía cargada de mucha expectativa por la presentación de la nueva integrante del grupo, Carolina Machado, quien con mucha actitud trajo aires renovados a la banda.

La propuesta musical de Tesis, puede sonar pretenciosa en cierto punto, ya que se escapa del heavy metal clásico e incorpora elementos del hard rock, guitarras graves con texturas más modernas y afinaciones poco ortodoxas y una base rítmica contundente.

Hernán Cirigliano y Darío Femenía se complementan tanto en las bases como en los solos enriqueciendo el estilo de la banda con diferentes enfoques. Mariano Zarate se junta con Emanuel González para armar una pared rítmica intensa sin perder lo melódico cuando el clima del tema lo necesita.

Sacarle fotos a la “banda en la que toca mi hermano” no fue tarea fácil. Primero por la responsabilidad de reflejar el sonido de Tesis en imágenes y segundo porque lamentablemente tuve que concentrarme en las fotos y dejar de lado el disfrute de presenciar un buen show.

Helker

La fecha organizada por NMZ Producciones, cerró con la presentación de Helker, banda de la escena metalera que viene girando hace rato y conoce del oficio. Diego Valdez, su cantante y frontman, conecta con su público desde que llega al lugar y hasta que se baja del escenario.

La banda anunció el lanzamiento del próximo disco de su carrera, en la cual han cosechado tantos temas que les permite armar un setlist variado y lleno de canciones para un público que no paró de cantar y saltar durante todo el show.

La fecha con una buena organización y una excelente repercusión entre la gente que llegó al lugar, la completaron las bandas Tiempo e Ironía.

El circuito under (y no tanto) en el que se mueven las bandas locales, siempre se caracterizó por tener lugares para tocar donde generalmente se pone más énfasis en el sonido y no tanto en la iluminación. Esto como fotógrafo, dificulta las cosas ya que sin luz, o con luz escasa hay que recurrir a determinados recursos para sacar buenas fotos. Exprimir las posibilidades de la cámara, esperar a que llegue ese tacho de luz tenue a la cara y que justo la composición sea buena convierten a este tipo de eventos en un desafío.

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