Crecida

Los bosques y selvas son fundamentales para la regulación del clima. Estos, protegen los suelos y absorben el agua de las lluvias. Durante los últimos años, las selvas del norte de Argentina, Paraguay y Brasil sufren de una agresiva deforestación. La vegetación nativa es arrasada en favor del monocultivo intensivo de soja. Este además, hace perder la capacidad de absorción de los suelos y los vuelve rocosos.

El aumento de las precipitaciones debido al cambio climático se suma y combina con el resto de los factores provocando año tras año, un aumento en el nivel de los ríos. Es así como los pueblos y ciudades ribereñas ven afectadas sus economías regionales y actividades cotidianas producto de la crecida.