Viajar Ligero

Mi historia con la Patagonia comienza en 2003. A lo largo de los años recorrí la región de los lagos con mochila, en auto y en bicicleta. Es un lugar al que he vuelto cada 3 o 4 años.

Este viaje representa el cierre de un ciclo, la concreción de un objetivo. En 2017, me recibí de Fotógrafo Profesional y a modo de viaje de egresados, planifiqué esta travesía. Fueron varios meses de preparativos para ser sincero. Diseñar la ruta, poner a punto la bicicleta, y armar el equipo representó una gran parte de la experiencia. Mi prioridad fue viajar con lo mínimo, y ver en perspectiva hasta donde había llegado.

A medida que más amigos y familiares se enteraban de mi viaje, iba recibiendo consejos. Cuidado con la ruta, los camioneros matan ciclistas, cuidado con los mapuches. Quienes piensan así no te aconsejan en realidad. Están diciendo “no lo hago por esto o aquello”.

El miedo convertido en consejero no siempre es buen amigo.

También me desearon un buen viaje y una buena aventura. Muchos se sorprendían. Como si la hazaña fuese haber logrado el permiso para irme solo. A menudo la sociedad nos impone reglas y formas de vivir. Si formaste una familia no podes irte solo de viaje. Una familia es sinónimo de unidad, de hacer juntos. Estas no fueron vacaciones, ni un viaje de los comunes.

Fue un viaje para irme de adentro y para, a partir de ahora, viajar más ligero.