Un colador para las fotos

Un método que aplico cada vez que encaro una sesión de fotos es el que llamo el método del colador. Es tan simple de aplicar que lo único que necesitas es un poco más de espacio en tu tarjeta de memoria o en el celular. Bueno también vas a necesitar un poco más de tiempo y saber manejar la ansiedad antes de subir una foto a las redes.

Este método, sirve tanto para un viaje de varios días, una sesión de algunas horas o simplemente para sacar una foto a alguna situación que viste y te resultó interesante. Insisto, no descubrí la pólvora con esto pero estoy seguro que muchos no caen en el hecho que hoy sacar una foto no cuesta nada. Imaginate entonces que sacar varias fotos tampoco sigue representando un gran gasto (ni económico, ni de tiempo).

En la era digital, no podes perderte una foto por el simple hecho de haber sacado solo una y cuando la ves al detalle te das cuenta que esta mal sacada o no era lo que esperabas.

¿Por qué habría de sacar muchas fotos?

En lo personal por dos motivos. Para quitar un poco de presión al “momento decisivo” de Cartier-Bresson. Sacar muchas fotos te garantiza en algún punto que vas a capturar ese instante. No estoy hablando de sacar en ráfaga, ni de dejar al azar la captura de una foto que de otro modo sería imposible tomar. Muchas veces nos encontramos con situaciones en las que sabemos que va a suceder algo pero es imposible predecir o anticiparse. Entonces tomamos varias fotos, no al azar sino en instantes donde creemos que aquello va a ocurrir. Luego lo buscamos entre las fotos que hemos tomado. Un caso típico es cuando estamos retratando a una persona y buscamos ese momento en el que baje la guardia y nos muestre su esencia. Esto no es ningún cliché. Nunca se hace una sola foto y ya. Es una búsqueda, se toman muchas fotos y a veces incluso ese momento no aparece.

El otro motivo por el cual hago muchas fotos es porque tal vez, en el momento no pueda decidirme por cuestiones formales cuál es la mejor foto. Esto es, exploro las posibilidades que me ofrece la escena con distintos encuadres, distintos ángulos o si se trata de personas, dándole instrucciones y corrigiendo poses. También si estoy fotografiando un paisaje en la hora dorada, voy a querer asegurarme que la calidad y tipo de la luz es la que busco y que cae sobre la escena de la manera que esperaba. Y para esto tal vez tenga que hacer varias fotos para luego inspeccionar y elegir la que más se aproxime a mi visión.

El método explicado

Entonces, ¿en qué consiste este método? Simple, imaginate un colador por el que pasamos todas las fotos que sacamos en un momento dado, una sesión, etc. Hablo de muchas fotos. Dentro de este colador vamos a ver que solo quedan algunas fotos. En principio las mejores, con las que más resonamos, o nos identificamos. Todavía siguen siendo muchas fotos. Volves a pasarlas por el colador. Pero mágicamente este colador se volvió más selectivo ahora y quedan menos fotos. Seguro ya va a quedar la fotaza, y algunas más que le compiten.

Bien, un par de pasadas más por este colador y te quedas con un puñado de fotos. Las mejores de las mejores, claramente. Dependiendo del motivo por el cual sacas todas las fotos, te van a quedar varias para hacer un ensayo o serie, o una sola, la mejor de ese instante que quisiste capturar. Luego podrás dedicarle un buen rato al revelado digital/edición de esa foto y finalmente, ¡publicarla!

Lo que escribí más arriba tal vez suene a una tontería para muchos fotógrafos entusiastas y profesionales, ya que esto es una práctica común desde hace mucho tiempo. Sin embargo, estoy seguro que si estás empezando en el mundo de la fotografía no sos de sacar más que una o dos fotos de una misma situación. Bueno la cuestión es que si, nadie te prohíbe sacar las fotos que quieras o necesites, y hablo de muchas fotos. Luego podrás pasarlas por el colador para quedarte con la mejor.

Pasando el colador con Lightroom

Lightroom es una herramienta poderosa para realizar este tipo de selecciones y filtrado de imágenes. Como primer paso, importas todas las fotos de la tarjeta de memoria al catálogo de Lightroom. No borras ninguna, por ahora. Esto te sirve para dos cosas, primero aprender a través de tus propias fotos cuales fueron tus aciertos y errores, y segundo, muchas veces una foto descartada puede cobrar sentido o significado en el futuro. Por eso te recomiendo guardar todo, y hacer respaldo de todo.

Una vez que tenes todas las fotos en el catálogo de Lightroom, usas las herramientas de etiquetado para ir filtrando hasta quedarte con la o las mejores fotos. Pero no uses todas las herramientas, y acá hay algo importante para mencionar que no todo el mundo conoce, incluso muchos profesionales.

Dentro de las herramientas de etiquetado y clasificación que trae Lightroom, tenemos el típico puntaje por estrellas, las banderitas de rechazada o “con indicador” y las etiquetas de color. Estos tres atributos sirven para pasar por el colador nuestras fotos. Pero hay que tener algo en cuenta. Algunas de estas herramientas son propietarias de Lightroom, es decir, las fotografías que marquemos con algunas de estas funciones, solo serán interpretadas y clasificadas por Lightroom y si por algún motivo las vemos con otro DAM (Gestor de activos digitales) es posible que esta clasificación desaparezca.

Entonces, ¿cuál es el único atributo de clasificación estándar que puede ser leído por cualquier programa de gestión de imágenes? La clasificación por estrellas, ni más ni menos. Entonces a la hora de pasar el colador, esta es la única herramienta que debemos usar si queremos que la clasificación que hagamos sea compatible con cualquier software que utilicemos a futuro.

El método en acción

Algo a tener en cuenta es que en realidad, no hace falta dejar todas las fotos que sacás como mencioné antes. La primer pasada es para eliminar las fotos fallidas, los disparos por error, o que no aportan nada. Esas se van. Recién después de esa limpieza, comenzas por poner una estrella a todas las fotos bien sacadas y que aportan algo a lo que queres comunicar o van de la mano con la intensión de esa sesión de fotos. Para colocar estrellas a la foto primero tenes que seleccionarla y luego presionas alguna tecla del 1 al 5 para ponerle una valoración, con cero borras todas las estrellas. Este es el grueso de fotos “bien sacadas” y que tienen que ver con la temática. Fotos repetidas con ligeros cambios de encuadre, o de los sujetos involucrados en la toma, va todo. Luego sigue el segundo paso, tenemos 5 estrellas así que son cinco pasadas. En este caso, tenes que hacer una una selección grosera entre aquellas pequeñas series de fotos repetidas, si tenes 7 fotos de lo mismo, eligís la mejor, pero también dejas un par de alternativas. Achicas el lote para la siguiente pasada.

En la siguiente pasada, la tercera, tenes que elegir una de cada lote de fotos similares, si aún no te decidís trata de reducir a, como mucho, dos fotos por cada situación. Algunas fotos ya quedarán definidas como finales. Esta selección con tres estrellas es la que suelo enviar a un cliente para que también participe del proceso de selección si es que la sesión es por encargo.

Pasamos por la cuarta colada, acá ya se vuelve más difícil porque tenes que elegir que foto aporta y cual no al motivo que sea por el cual hiciste estas fotos. Esto no quiere decir que las fotos con tres o cuatro estrellas sean descartes, pero si que en la siguiente pasada (la quinta) van a quedar las más representativas y que podemos valernos de las que tienen 4 o tres estrellas para completar el proyecto. Entonces, en la quinta pasada, pones 5 estrellas solo al puñado de fotos que sobresalen del resto. Esas que ya viste en la primera selección que iban a quedar. Aquellas que si no están, tu proyecto se cae. Van a ser muy pocas seguramente, pero son las que no deben faltar.

Si estas trabajando con un lote chico, una serie de fotos que hiciste a una escena o a algo que te intereso y solo fue eso, la selección es más simple. No deberías irte más allá de las tres pasadas. O sea, la foto final de ese lote debería quedar con tres estrellas, no más.

Esta es solo una forma de seleccionar las mejores fotos, un criterio que personalmente me sirve en el 90% de los casos. Puede haber situaciones en las que por el tipo de proyecto este método de selección no funcione y haya que probar con otro. Este método funciona de igual manera con Bridge. La clave es usar el atributo de estrellas solamente. Un error típico es usar la clasificación por colores en Bridge y cuando nos pasamos a Lightroom vemos que todos los colores se fueron y quedaron etiquetas blancas. Esto es porque las dos aplicaciones usan el esquema de clasificación por colores de distinta manera.

Si no usas ni Lightroom ni Bridge

Si además sólo sacas fotos con el celular y las mantenes guardadas ahí, primero te recomendaría que uses alguna app para gestionar tus fotos como Lightroom mobile que te permite clasificar de la misma manera que lo describo arriba incluso con la versión gratis. Si así y todo no queres o no podes usar una app, lo que podes hacer es crear una estructura de carpetas o álbumes de fotos e ir moviendo las fotos a medida que vas pasando el colador. El problema con esto es que si sacas una foto y la moves a una carpeta cualquiera perdes la clasificación. De todas formas, es una buena manera de comenzar.

Si usas Mac, el sistema operativo macOS te da la posibilidad de usar etiquetas de colores a los archivos. Es un sistema que puede funcionar si no usas ningún software para gestionar las fotos pero te atas al sistema operativo, y cuando quieras ver las fotos en una computadora con Windows no vas a tener la clasificación.

Yendo un poco más en profundidad. Lo que necesitamos para que sea compatible con cualquier software y sistema operativo es que la información de clasificación se guarde en los datos EXIF del archivo que contiene la foto y que esta información sea un atributo estándar como lo es, por ejemplo, el modelo de la cámara o la ubicación donde fue tomada la foto. El único atributo de clasificación que cumple esta condición es el de las estrellas. Entonces, a la hora de elegir un DAM, lo más recomendable es considerar aquellos que lean como mínimo los atributos EXIF estándar.

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